El Mundial de Fútbol 2026 será mucho más que un evento deportivo. También representará un gran reto para la conectividad, debido al alto consumo de datos que generarán millones de aficionados antes, durante y después de los partidos.
El uso de teléfonos móviles, transmisiones en vivo, publicaciones en redes sociales, aplicaciones de navegación, pagos electrónicos y acceso a información en tiempo real hará que las redes deban responder a una demanda intensa y simultánea.
De acuerdo con Ericsson, este escenario evidencia la importancia de contar con redes 5G robustas, capaces de atender grandes concentraciones de usuarios en estadios, zonas urbanas, puntos de encuentro y espacios donde se reúnan aficionados.
La experiencia digital de los seguidores empieza incluso antes de llegar al estadio, desde el momento en que reciben sus boletos en el teléfono, utilizan aplicaciones para movilizarse o comparten contenido en redes sociales.
Dentro de los estadios, la conectividad también será clave para medios de comunicación, producción audiovisual, terminales de pago, cuerpos de seguridad y equipos médicos que requieren comunicaciones estables y prioritarias.
José Luis De la Vega, vicepresidente de Marketing y Comunicaciones de Ericsson para América Latina Norte y el Caribe, explicó que el valor del 5G no está únicamente en ofrecer mayor velocidad, sino en habilitar redes más inteligentes y flexibles.
“No se trata de prometer velocidades específicas, sino de habilitar capacidades de red más inteligentes y flexibles que los operadores pueden utilizar para gestionar distintas necesidades de manera simultánea”, señaló.
Según el comunicado, con tecnologías como 5G avanzado, 5G Standalone, redes privadas, network slicing, edge computing y conectividad diferenciada, es posible administrar de mejor manera distintos tipos de tráfico, especialmente en momentos de alta demanda.
Ericsson compara esta evolución con una autopista digital inteligente, donde pueden atenderse al mismo tiempo comunicaciones críticas, producción profesional, pagos digitales y conectividad para los usuarios.
La empresa destacó además que buena parte del consumo de datos en grandes eventos ocurre fuera de los estadios, en calles, puntos de reunión, comercios, transportes y zonas de concentración de aficionados.
Como referencia, en un solo partido se han registrado picos superiores a los 2,3 terabytes de tráfico, lo que demuestra la necesidad de contar con redes capaces de ampliar rápidamente su capacidad.
Para Costa Rica, eventos globales como el Mundial 2026 resaltan la importancia de continuar fortaleciendo una infraestructura digital segura, flexible y preparada para responder al creciente consumo de datos y a las nuevas formas de comunicación.











