Ante los posibles impactos del fenómeno de El Niño 2026, la Dirección Regional Chorotega del Ministerio de Agricultura y Ganadería impulsa una estrategia de preparación, prevención y respuesta junto con instituciones del sector agropecuario y personas productoras de Guanacaste.
La iniciativa se desarrolla en una de las zonas más vulnerables del país ante la variabilidad climática, donde los fenómenos hidrometeorológicos suelen generar afectaciones en la producción agropecuaria, el abastecimiento de agua, la pesca, el turismo, los ecosistemas y el bienestar de las comunidades.
Como parte de las políticas institucionales de Gestión Agroambiental y Cambio Climático, el MAG ejecuta acciones orientadas a fortalecer la capacidad de adaptación y resiliencia del sector agropecuario frente a los efectos de la variabilidad climática.
En coordinación con el Instituto Meteorológico Nacional, la Secretaría Ejecutiva de Planificación Sectorial Agropecuaria, la Comisión Nacional de Emergencias y la Comisión Nacional del fenómeno ENOS, recientemente se realizó un ciclo de charlas informativas en Cañas, Liberia, Nicoya y Nandayure.
En estas jornadas participaron más de 300 personas productoras y personal técnico del sector agroalimentario, quienes recibieron información técnica y herramientas de prevención para fortalecer la toma de decisiones ante el escenario climático proyectado para los próximos meses.
De acuerdo con el informe de situación climática presentado durante las actividades, para lo que resta del año 2026 se espera la incidencia del fenómeno de El Niño, con un 90% de probabilidad de presentarse como un evento moderado entre junio y agosto, y con un 80% de probabilidad de intensificarse como evento fuerte entre setiembre de 2026 y enero de 2027.
Para la Región Chorotega, los escenarios climáticos proyectados contemplan un déficit de precipitación cercano al 50%, incremento de la temperatura entre 1,5 y 2 grados Celsius, extensión del periodo de canícula y disminución en la actividad ciclónica en la cuenca del Atlántico Norte, lo que reduciría aún más la probabilidad de lluvias en la región.
Entre los principales resultados de las charlas destacan la transferencia de tecnologías y recomendaciones técnicas para el manejo de la sequía, la sensibilización sobre la magnitud de estos eventos climáticos y la construcción conjunta de alternativas locales para fortalecer la respuesta ante futuras emergencias.
Con estas acciones, la institucionalidad y los sectores productivos de la Región Chorotega buscan prepararse ante las nuevas condiciones agroclimáticas y mitigar el impacto ambiental y económico que podría provocar El Niño en el territorio.







