El crecimiento del fraude digital en Costa Rica responde no solo a factores tecnológicos, sino también a elementos psicológicos que influyen en quienes cometen estos delitos, según advierten especialistas en seguridad digital.
Expertos señalan que comprender cómo piensan los estafadores puede ayudar a prevenir este tipo de delitos, que incluyen prácticas como el phishing, la suplantación de identidad y engaños en plataformas digitales.
De acuerdo con especialistas en delitos financieros y riesgo digital, detrás de muchas estafas existe un patrón de comportamiento que combina tres factores: la motivación económica, la oportunidad que ofrece el entorno digital y la racionalización del riesgo.
El anonimato que brindan las plataformas en línea y la distancia que genera una pantalla facilitan que quienes cometen estos delitos perciban a las víctimas únicamente como perfiles o datos, lo que reduce la empatía y favorece el engaño.
Además, el fraude digital ha evolucionado hacia esquemas organizados que operan de forma colaborativa a nivel internacional, compartiendo herramientas, bases de datos y vulnerabilidades para aumentar la efectividad de sus acciones y disminuir el riesgo de ser detectados.
Entre los espacios donde más se han incrementado estos intentos de fraude se encuentran las redes sociales y las aplicaciones de citas, donde los delincuentes adaptan sus estrategias al comportamiento digital de los usuarios.
Ante este panorama, especialistas recomiendan fortalecer la educación y la conciencia digital, evitando compartir información personal en línea, desconfiando de mensajes o enlaces no solicitados y utilizando mecanismos de seguridad adicionales en las cuentas digitales.
Los expertos coinciden en que la prevención del fraude no depende únicamente de la tecnología, sino también de que los usuarios aprendan a identificar patrones de manipulación y posibles señales de engaño en el entorno digital.







