El campamento “Aventura de Amigos”, organizado por Proyecto Daniel, reunió este año a más de 50 adolescentes y jóvenes con cáncer en una experiencia diseñada para fortalecer su bienestar emocional, compartir vivencias y crear redes de apoyo entre quienes enfrentan la enfermedad.
La iniciativa celebró su décima edición y, desde su creación en 2014, ha beneficiado a más de 400 jóvenes en Costa Rica.
De acuerdo con datos citados por la organización, cada año en el país se diagnostican en promedio 154 tumores malignos en personas entre los 15 y 25 años. Ante esta realidad, el campamento busca ofrecer un espacio de acompañamiento emocional que complemente el tratamiento médico.
En la edición de este 2026, el tema central fue “Entre Pares”, con una metodología basada en compartir experiencias. Los participantes se dividieron en grupos y desarrollaron talleres titulados “Una historia que escuchar”, “Una historia que contar” y “Mi historia continúa”.
Antes de cada sesión, sobrevivientes de cáncer compartieron sus testimonios y posteriormente los jóvenes participaron en espacios guiados por profesionales en psicología, donde trabajaron emociones, aprendizajes y proyectos de vida.
El psicólogo del Departamento de Hemato-Oncología del Hospital México, Rodbin Campos, explicó que uno de los objetivos del campamento es transmitir a los participantes que es posible continuar la lucha, inspirándose en las experiencias de otras personas que han pasado por situaciones similares.
En esta edición participaron cinco sobrevivientes que actualmente se desarrollan profesionalmente en áreas como física médica, trabajo social, administración de empresas y emprendimiento, mostrando a los campistas que la vida continúa después del diagnóstico.
Previo a su participación, cada joven pasa por una evaluación médica para garantizar que pueda asistir de forma segura. Especialistas del Hospital México señalan que participar en este tipo de actividades no representa una contraindicación, incluso para quienes continúan en tratamiento.
Para muchos de los participantes, el mayor valor del campamento es la oportunidad de hacer amigos y compartir experiencias con personas que comprenden de primera mano el proceso que están viviendo.
Los representantes del Proyecto Daniel destacó que el bienestar emocional es un componente clave en el tratamiento del cáncer en adolescentes y jóvenes, por lo que espacios como este buscan fortalecer la esperanza, la resiliencia y el acompañamiento.






