jueves, julio 9, 2026

MUNICIPALIDAD DE BELÉN INVIERTE ₡350 MILLONES PARA PROTEGER NACIENTES DE AGUA

El gobierno local de Belén adquirió tres fincas destinadas a conservación ambiental, protección del recurso hídrico y seguridad de agua para las presentes y futuras generaciones.

La Municipalidad de Belén concretó una inversión aproximada de ₡350 millones para adquirir tres fincas que albergan un total de 13 nacientes de agua, en una acción considerada histórica para la protección del recurso hídrico del cantón.

La compra se realizó en el marco de la conmemoración de los 119 años de cantonato y forma parte de una visión de largo plazo orientada a garantizar la seguridad hídrica, fortalecer la conservación ambiental y resguardar uno de los recursos más importantes para la calidad de vida de la comunidad belemita.

Los terrenos adquiridos serán destinados a la conservación ambiental, la protección de las nacientes y el fortalecimiento de las acciones de sostenibilidad impulsadas por el gobierno local.

La alcaldesa de Belén, Zeneida Chaves Fernández, destacó que esta adquisición responde a una decisión estratégica para preservar las fuentes de agua y asegurar su disponibilidad a futuro.

“Esta inversión representa un compromiso y esfuerzo en equipo de todas las partes involucradas en la administración 2024-2028, firme con la protección de nuestras fuentes de agua y con el bienestar de las futuras generaciones. Estamos asegurando hoy un recurso vital para el mañana”, señaló la jerarca municipal.

La protección de áreas donde nacen fuentes de agua es clave para mantener la salud de los ecosistemas y reducir riesgos asociados al deterioro ambiental. Las zonas conservadas ayudan a proteger el suelo, favorecer la infiltración del agua, resguardar la biodiversidad y disminuir amenazas como erosión, contaminación, escorrentía e inundaciones.

Además, conservar terrenos estratégicos permite crear barreras naturales frente al crecimiento urbano desordenado y contribuye a que las comunidades cuenten con espacios verdes que cumplen funciones ambientales esenciales.

En el caso de Belén, la adquisición de estas propiedades representa una apuesta por la seguridad hídrica en un contexto donde los cantones urbanos enfrentan cada vez más presión sobre sus recursos naturales debido al desarrollo, el cambio climático y la demanda creciente de agua.

La protección de nacientes no solo beneficia a la generación actual, sino que también constituye una inversión directa en el futuro del cantón, al preservar fuentes naturales que pueden ser determinantes para el abastecimiento, la resiliencia ambiental y el bienestar de la población.

Con esta acción, la Municipalidad de Belén consolida una política pública enfocada en la gestión responsable de los recursos naturales y en la construcción de un cantón más sano, seguro y sostenible para todas las personas.

La iniciativa envía un mensaje claro sobre la importancia de proteger hoy los recursos que serán indispensables para las próximas generaciones.